Asfixia por inmersión es la principal causa de muerte en niños menores de 4 años

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Asfixia por inmersión es la principal causa de muerte en niños menores de 4 años

 

La temporada de verano no sólo trae diversión, sino que la comunidad médica advierte sobre el aumento de la incidencia de accidentes por inmersión. La mayoría de estos casos suceden en piscinas particulares, caseras o de amigos, por ello la supervisión permanente es fundamental para evitar estos incidentes. La Dra. Shirli Mendoza Rodríguez especialista de Clínica Los Carrera explica acerca de los cuidados que se deben tener y qué hacer frente a un accidente.

 

Quilpué, 17 de febrero de 2023.- Según la Organización Mundial de la Salud, más de 360 mil personas fallecen por asfixia por inmersión o ahogamiento anualmente, siendo la tercera causa de muerte a nivel mundial. En Chile, es una de las primeras causas de muerte en niños menores de 4 años. Cifras que generan alarma en la comunidad médica, puesto que en el 70% de los casos, los menores víctimas de estos accidentes se encontraban bajo la supervisión de un adulto. Mientras que los lugares más comunes son las piscinas particulares.

Al respecto, la profesional de Clínica Los Carrera, Shirli Mendoza, explica que “bastan tan sólo 30 segundos bajo el agua y 3 minutos sin recibir maniobras para provocar graves secuelas neurológicas, e incluso, la muerte en pacientes menores de edad”.

 

¿Por qué es tan grave la asfixia por inmersión? Mendoza profundiza que ésta es una insuficiencia respiratoria que ocurre por el ingreso de agua a los pulmones, lo suficientemente grave como para necesitar maniobras de soporte vital en el lugar y luego ser transportado al servicio de urgencias más cercano. En un lactante, la cantidad de agua requerida para ahogarse puede llegar a sólo 5 centímetros de altura.

Por desgracia, su nivel de mortalidad puede ser muy alto si es que no se actúa dentro de los primeros 5 minutos luego de ocurrido el hecho. Por ello, la Dra. Shirli Medoz, enfatiza que “lo ideal es que padres o familiares cuenten con conocimiento en primeros auxilios y de reanimación cardiopulmonar o también conocido RCP”.

Como recomendación, la profesional de Clínica Los Carrera indica que cuando una persona es rescatada del agua y respira en forma espontánea, se recomienda ponerla de lado y cubrirla para evitar un enfriamiento. “Si la persona está inconsciente o no se palpa el pulso, se debe colocar boca arriba e iniciar el masaje cardíaco de inmediato. Si no tiene experiencia con estas maniobras, puede realizarlo de la manera que pueda, ya que es preferible un mal masaje, a no realizarlo”.

Sobre cómo hacer esta maniobra, la profesional, explica que ésta se realiza en casos que no haya respiración. “Para una correcta reanimación se debe realizar 30 compresiones a la altura del pecho, seguidas de 2 ventilaciones (respiración boca a boca, o en el caso de los más pequeños, boca a nariz–boca). Luego de 2 minutos de repetir este ciclo, se debe pedir ayuda o asistir al servicio de Urgencia más cercano. Se debe mantener el RCP hasta que llegue la atención médica”.

UN LLAMADO A LA PREVENCIÓN

Enseñar el respeto al agua, instalar rejas alrededor de piscinas, evitar correr alrededor de éstas e impulsar que los niños aprendan a nadar se configuran cómo las principales recomendaciones para evitar este tipo de accidentes.

Sin embargo, la supervisión permanente siempre será la mejor aliada. “No se debe dejar nunca a los niños solos, tanto si están en la casa, piscina privada, pública o en la playa. La idea es mirarlos cada 10 segundos cuando éstos se encuentren en zonas de nado. Hay que recordar que a pesar de que puedan saber nadar, esto no significa que estén seguros” recalca Mendoza.

Finalmente, la profesional insta a las familias a que se instruyan o familiaricen con la reanimación cardiovascular (RCP) y, además entrega algunos consejos para evitar estos accidentes:

–        Nunca dejar solos a los niños en lugares con agua.

–        Practicar la supervisión de tacto con niños menores de 5 años. Esto significa que con sólo estirar el brazo, el adulto sea capaz de tocar al niño en todo momento.

–        Colocar una cerca alrededor de la piscina. Use puertas que se cierren y bloqueen automáticamente, con seguros a una altura a la que su hijo no pueda alcanzar.

–        Mantenga equipo de rescate (como un gancho con mango largo o un salvavidas) y un teléfono junto a la piscina.

–        Solo utilice “ayudas para nadar” que cuenten con certificación.

–        Saque de la piscina todos los juguetes después de usarlos para que los niños no tengan la tentación de sacarlos.

–        Cuando los niños quieran salir de la piscina, ciérrela para que no puedan volver a meterse.

 
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Equipo Prensa Portal Red Salud

   

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