Escuela de Villa Las Nieves como establecimiento promotor de salud

0
6294

NIÑOS Y NIÑAS MEJORAN AUTOESTIMA Y SU RELACIÓN CON EL ENTORNO A TRAVES DEL TRABAJO EN INVERNADERO DE ESCUELA DE VILLA LAS NIEVES

Este invernadero lleva casi 20 años en funcionamiento y sus beneficios han sido innumerables para los alumnos que trabajan en él.

El año 2001 con gran entusiasmo un grupo de alumnos y alumnas de la Escuela Villa Las Nieves junto con su profesora Alida Platero comenzaban la gran aventura de dar vida a un invernadero.

Con más ganas que conocimiento realizaron sus primeras plantaciones, muchas de las cuales en un primer momento no dieron frutos. No obstante y sin desanimarse recurrieron al centro Hortícola de la Universidad de Magallanes y al INIA para recibir conocimientos técnicos que les permitieran aprender a sembrar y es así como obtienen sus primeras hortalizas: lechugas y acelgas para luego ir aumentando su producción.

La orientadora del establecimiento Alida Platero, explicó que se trabaja con los alumnos en dos ámbitos: la alimentación saludable y medio ambiente. ”La idea es que los niños y niñas aprendan a producir las verduras y también flores y plantas que ornamenten el colegio. Empezamos el año 2001 con no muy buenos resultados, pero recibimos el apoyo de la Universidad de Magallanes y el INIA”.

La docente es clara en señalar que ya tienen casi 20 años de existencia como proyecto y se requiere ya un nuevo invernadero pues los espacios que tienen han quedado pequeños para cultivar las diversas verduras que producen y también para incorporar nuevas variedades.

Hoy trabajan más de 20 niños y niñas y por lo que nos señala Alida Platero, no sólo ha servido a los alumnos para valorar el medio ambiente, sino también para mejorar su relación con el entorno, recuperar la autoestima, superar la frustración y la desadaptación.

Actualmente producen en este invernadero: Lechugas, acelgas, kale, repollo, arvejas, habas, papas, frutilla, frambuesa y experimentando con choclo y rocoto. Además de las siguientes flores: oreja de oso, perritos, alyssum, chochos, caléndula, lobelia, reina margarita, pensamientos, godetia y lilium.

La Escuela Villa Las Nieves es un establecimiento Promotor de Salud, calidad otorgada por el Ministerio de Salud en la que un establecimiento educacional de nivel preescolar o escolar básico o medio, fomenta a que sus miembros realicen actividades que contribuyan a elevar el nivel de salud de la comunidad educativa. A través de esta estrategia se promueve la formación de generaciones futuras con conocimientos, habilidades, destrezas y sentido de responsabilidad para cuidar de manera integral su salud, la de su familia y su comunidad.

A su vez, desde el año 2004 cuentan con Certificación Ambientall, entregada por el Ministerio del Medio Ambiente

La pequeña Constanza Nahuelhuaique de tercero básico señaló que le encanta trabajar en el invernadero, comentando que “hemos sembrado y regado. Hemos cultivado diferentes cosas y cuando nos resultan, vemos como van creciendo”.

A su vez, Benjamín Hermosilla de cuarto básico tiene la misión y responsabilidad de regar las plantas y frutos del invernadero. Sobre su experiencia nos cuenta que: ”Me gusta y he aprendido más de las plantas. Cuento siempre con mis compañeros que me apoyan en todo momento”.

Grandes experiencias

Amaya Sepúlveda, también del grupo de alumnos que trabajan en el invernadero, quien además participa en el taller explora, formado por 10 alumnos a cargo de la profesora Macarena Oyarzún Hernández, es una de los ocho estudiantes que obtuvieron el primer lugar en el Congreso Regional de Ciencia y Tecnología, organizado por el Proyecto Asociativo Regional Explora de Conicyt Región de Magallanes y la Antártica Chilena.

Este primer lugar les permitió competir en el Congreso Nacional, que se desarrolló en la región Bío-Bío, y en donde presentaron su trabajo sobre “Efectividad de las Camas Calientes Eléctricas en la Germinación y Cultivo de Diversos Tipos de Hortalizas en Zonas Frías como Magallanes”.

Amaya explicó que debido a las bajas temperaturas en una zona como esta decidieron buscar una nueva forma de hacer germinar a las plantas y probar efectividad de éstos. “Decidimos hacer nuestras camas calientes eléctricas que se conforman de una caja de plumavit, calefactores que se utilizan para peceras, arena de gato para evitar que los cables lleguen directamente a las plantas y las maten, y luego las almacigueras donde usamos tres tipo de semillas: pepinos tomate y la lechuga. Los tuvimos 19 días. En las la camas eléctricas al día tres ya habían germinado más de la mitad de los cultivos, mientras que en la plantación sin calefactor, al día 9 solo habían germinado las lechugas en un 43% y fue la única que se mantuvo”, explicó la alumna.

Para Amaya, quien viajó junto a un compañero a representar a la región y a su escuela, “fue una experiencia totalmente nueva, aunque no hayamos ganado”. Los niños y niñas que participan en este invernadero son verdaderos embajadores del trabajo realizado, con entusiasmo y dedicación asumen sus responsabilidades en este invernadero, cultivando, regando y viendo crecer plantas y flores como si representaran sus sueños y esperanzas.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here